Diario de viaje: Colonia y su catedral

Tras una noche larga en el autobús llegamos a Colonia, nuestra penúltima parada antes de llegar a Barcelona. Cómo curiosidad, antes de subir al bus nos encontramos con un inglés que nos dijo que en España contábamos con la mejor red ferroviaria de Europa. Al principio pensábamos que nos estaba tomando el pelo pero los ingleses no están para historias y lo decía convencido.

Llegamos a Colonia un poco zombies y fuimos directos al hotel aunque no pudimos realizar el check in. Así que seguidamente fuimos a visitar la catedral de Colonia y su centro histórico. Es muy fuerte pensar que tras la Segunda Guerra Mundial colonia perdió el 95% de su población y gran parte de sus edificios quedaron destruídos.

Colonia
Las magníficas vistas de Colonia que se pueden apreciar desde el otro lado del puente

Respecto a la Catedral no tenemos palabras para expresar su belleza. No nos lo imaginábamos tan alta y aunque desafortunadamente tenga andamios no esconde su belleza. Respecto a la ciudad, destacar que es todo nuevo y que sólo por el puente y la Catedral ya merece una visita.

Colonia es una ciudad ideal para pasar un fin de semana. Después de sufrir un frío infernal de Hamburgo y de Munich podemos decir que el tiempo que nos ha hecho aquí en Colonia es casi un masaje, aunque no hayamos visto el sol.

Colonia
En Colonia también hay casas muy monas en las orillas del río Rin

Mañana, con varios planes de última hora por hacer. Ya os contaremos a ver qué tal ha sido nuestro último día por Alemania, un país que aunque no parezcas alemán te hablan como si lo fueras, y aunque te hablen en inglés, casi ni les entiendes. ¡Auf wiedersehn!