Diario de viaje: La suerte, de nuestra cara en Byron Bay

Hola a todos!! Acabamos de levantarnos, aunque la mayoría de vosotros estéis a puntos de iros a dormir. Nos encontramos en Byron Bay, de hecho, en el punto más al este de Australia. Este pueblecito costero, con muchísima tradición surfera, es precioso y se merece una visita obligada. Además no dábamos un duro al llegar, pero milagrosamente la situación se giró en nuestro favor.

Llegamos a Byron Bay procedentes de Sydney sobre las 12h (hora australiana). Durante todo el camino hubo tormentas eléctricas y no vimos el sol. Gracias al Wi-Fi del autobús pudimos saber que en Byron Bay nos esperaba una tarde con 100% de lluvias y con varias descargas eléctricas. En esta localidad sólo estaríamos un día, por lo que si hacía malo, sería peor que un jarro de agua fría para nosotros.

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El precioso faro de Byron Bay con unas excelentes vistas

Al llegar lloviznaba, pero las negras nubes se mantenían en el cielo y temimos lo peor. Sin embargo, una hora más tarde salió el sol y nos permitió disfrutar de una tarde inolvidable ante un paisaje tremendo y único. En Byron Bay hay poco que hacer, pero lo que hay, es mucho. Básicamente la gente viene aquí para hacer un caminito de unos 8km que bordea la costa hasta llegar al punto más al este de Australia y, posteriormente, subir a la Lighthouse (faro), que es el principal atractivo de Byron Bay.

Durante el camino, a parte de tener unas magníficas vistas de las preciosas playas de Australia, pudimos ver la parte de la vida salvaje que caracteriza el país: nos cruzamos con iguanas, con lagartos, aves y pájaros de todo tipo, ¡y hasta con un erizo!

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Aunque parezca pequeño, este lagarto era enorme

Y fijaros si tuvimos suerte que, justo cuando entramos a tomar algo recién llegados a la población, empezó una tormenta. Por suerte, la evitamos con un refresco y con unas buenas vistas. Y cuando el cielo se aclaró, vuelta al hotel y a descansar, que lo necesitábamos como el agua.

Ahora ya estamos alistando nuestras inseparables maletas y vamos de camino a Brisbane. Eso significa que cambiamos de estado: de New South Wales pasamos al famoso estado de Queensland, lo que significa que, en vez de tener diez horas de diferencia respecto a España, tendremos nueve. Además, nuestro día tendrá una hora más, y estando de vacaciones y en un lugar tan fantástico como éste siempre se agradece.

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Nunca olvidaremos esta playa…