Diario de Eurotrip: Florencia

¡Buenas a todos! Hemos superado nuestro segundo día pese a estar lleno de imprevistos… Para empezar, teníamos que llegar a Florencia en bus a las 11:30h, pero un retraso del bus por culpa del “traffico intensissimo” nos ha hecho perder toda la mañana. Hemos llegado a Florencia para compartir una pizza XXL que estaba bueníiiiisima y después hemos aprovechado para ir a ver al David de Miguel Ángel, todo un símbolo de la ciudad. Hemos tenido que esperar alrededor de una hora con un calor tremendo, nos íbamos turnando para estar en la sombra y un pulverizador de agua nos ha salvado bastante, aun así ha valido la pena.

Cerquita de la Galleria dell’Accademia está el Duomo de Florencia y nos ha impactado muchísimo. Aunque no he podido entrar porque llevaba pantalón corto, Albert dice que vale mucho más la pena por fuera que por dentro, aunque siempre es aconsejable verlo desde ambos sitios.

En la bonita Piazza della Signoria, un museo al aire libre lleno de esculturas
En la bonita Piazza della Signoria, un museo al aire libre lleno de esculturas

A continuación, cuando nos dirigíamos al Puente Vecchio, otro imprevisto nos ha fastidiado el día: se nos rompió nuestro querido trípode, que acumulaba casi más kilómetros que Cristóbal Colón y sus embarcaciones. A falta de un centro comercial en el centro de Florencia dónde encontrar uno, y los más de 150€ que te pedían en una de las únicas tiendas de fotografías que vimos, nos decidimos a ir al Media World, a las afueras de la ciudad para comprar uno. Lo bueno es que fuimos de gratis porque al subir, el conductor nos dijo que no le quedaban billetes. Nosotros pensamos, ¿nos compensaron con el retraso que tuvimos por la mañana?

El Ponte Vecchio es uno de los puntos más emblemáticos de la ciudad
El Ponte Vecchio es uno de los puntos más emblemáticos de la ciudad

Eso no lo sabemos, pero lo que sí os aseguramos es que esta ciudad es preciosa y tiene un encanto muy, pero que muy peculiar. Mañana tendremos tiempo de callejear más por Florencia y de subir a la Piazzale Michelangelo para ver la ciudad desde lo más alto antes de poner rumbo a Nápoles.