Primer día en Berlín

El día ha empezado con un buen madrugón, pero como era para ir al aeropuerto no duele tanto. Hemos salido de Barcelona con 20 minutos de retraso y al llegar a Berlín Tegel nos ha sorprendido lo bien comunicado que está el aeropuerto con el centro. En apenas un cuarto de hora hemos dejado las maletas en el hotel y hemos salido a descubrir la ciudad.

Lo primero que nos ha llamado la atención es la poca gente que hay por las calles, parece una ciudad fantasma. Vale que Berlín es muy grande, pero ni siquiera en el centro había ambiente. Quizá porque es domingo, ya veremos mañana si la cosa está más animada. Después de pasear por Tielgarten hemos llegado a la Puerta de Brandenburgo, pero no la hemos acabado de disfrutar porque había varias grúas desmontando unas escultura de una exposición temporal.

Después nos hemos perdido un poco y hemos llegado a la Humboldt Universität. Hemos entrado para curiosear y ha sido una experiencia pasear por las clases donde estudiaron Einstein y Marx. A todo esto se nos ha hecho tarde para comer y, al no encontrar ningún sitio para reponer fuerzas por esa zona, hemos ido hacia la Berliner Dom, donde había más ambiente y hemos probado el famoso currywurst con vistas a la preciosa catedral.

Probando el típico curywurst delate de la Berliner Dom
Probando el típico curywurst delate de la Berliner Dom

Tras pasar por Alexanderplatz hemos querido ir a ver la East Side Gallery y nos ha pasado algo muy típico: querer acortar camino y tardar el doble. Aún así, hemos descubierto una barrio sorprendente y nos hemos encontrado a Einstein. Una vez hemos encontrado el muro ha sido apasionante pasear por el kilómetro y poco conservado. Para levantarnos tan pronto no hemos parado, ¡y todo caminando! Mañana más…

Nos hemos encontrado a Einstein en un barrio perdido de Berlín
Nos hemos encontrado a Einstein en un barrio perdido de Berlín