Segundo día en Berlín

Nos hemos levantado pronto, como de costumbre para aprovechar bien el día. Nada más sentarnos, una curiosidad, como siempre: desayunando, le he dicho a Blanca que guardase bien la cámara, ya que con estas cosas soy muy cuidadoso. Dos segundos después, una de las camareras del buffet le ha dicho: “haces bien”. Aunque Berlín no es peligroso, uno tiene que andar con cuidado.

A continuación hemos decidido visitar los principales atractivos del centro de la ciudad. Aunque Berlín sea una capital totalmente descentralizada por la historia que ha tenido (hasta hace 30 años estaba dividida en 4) podemos decir que lo más relevante se encuentra alrededor de la Puerta de Brandenburgo, la antigua entrada a la capital.

Y como siempre, la mala suerte apareció. Si ayer no pudimos apreciar bien la Puerta de Brandenburgo por la presencia de unas grúas, hoy el acceso estaba cerrado, ya que había una visita de estado del presidente de Israel. Hasta las 18h no la abrieron. Eso sí, después la disfrutamos como niños.

En la Puerta de Brandenburgo una vez ya estaba abierta
En la Puerta de Brandenburgo una vez ya estaba abierta

Seguidamente nos dirigimos al monumento al Holocausto, una obra de arte muy curiosa, al Führerbunker, dónde aparentemente se suicidó Hitler, la topografía del terror, el Check Point Charlie y acabamos la mañana comiendo a las 15h, tarde como siempre, en un restaurante de Alexanderplatz.

En el Checkpoint Charlie, el acceso al Berlín Occidental
En el Checkpoint Charlie, el acceso al Berlín Occidental

Por la tarde queríamos disfrutar de una vez la maravillosa Puerta de Brandenburgo. Luego nos sentamos en un Starbucks con vistas a la puerta para escribir la crónica de Andrey y mientras trabajaba estaba contemplando la ventana por donde Michael Jackson años atrás enseñó a su niño por el balcón del hotel Adlon. ¡Qué placer!

Finalmente, disfrutamos del Monumento al Holocausto, ¡impresionante! y nos dirigimos a cenar a Potsdamer Platz, muy recomendable, igual que acabar el día contemplando la Puerta de Brandenburgo genialmente iluminada.

En el Memorial del Holocausto mientras ya caía el sol
En el Memorial del Holocausto mientras ya caía el sol

Mañana os contamos más, Traveleros.